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    Movilízate y grita: ¡¡¡ NO AL FRACKING...!!!: El método o técnica de extracción de gas natural de yacimientos no convencionales, conocido como fracking, consiste en realizar perforaciones verticales y horizontales en el subsuelo de la tierra para provocar fracturas en los estratos rocosos, que contienen el gas, a una profundidad de más de 3.000 metros, inyectando a alta presión una mezcla de agua, arena, y multitud de productos químicos, que disgregan el subsuelo y permiten liberar el gas asociado en estas rocas porosas e impermeables.
La utilización de la técnica del fracking tiene un grave riesgo de contaminación de acuíferos, tanto en el municipio de Santander como en el resto del territorio cántabro, por los fluidos químicos altamente nocivos utilizados para la obtención de gas. Incluso la Comisión Europea recomendó, el pasado mes de enero, a los países de la Unión Europea que adopten medidas para proteger el medio ambiente de los riesgos que conllevan las extracciones de gas de esquisto mediante fractura hidráulica.
Este riesgo contrastado de contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, puede traer consecuencias irreparables para la agricultura y ganadería de Cantabria, y para su economía local, además de para la salud y bienestar de los ciudadanos. A ello se suma la existencia de otro tipo de impactos negativos; consumo de agua, aparición de estudios en los que se asocia esta técnica con el aumento del riesgo sísmico en las zonas afectadas, impacto paisajístico, etc.
El Gobierno de Cantabria prohibió en nuestra Comunidad Autónoma el fracking, por la Ley 1/2013 de 15 de abril, aprobada de forma unánime por la totalidad de los partidos políticos con representación en el Parlamento. En su exposición de motivos indica: “La fractura hidráulica como técnica para la extracción de gas, o fracking, plantea en la actualidad interrogantes tanto desde el punto de vista de la salud como desde la perspectiva de la protección medioambiental, fundamentalmente por la posibilidad de que con la utilización de esta técnica pueda producirse contaminación en los acuíferos subterráneos dada la inyección de productos tóxicos y contaminantes que resultan necesarios para la utilización de esta técnica”.
A su vez, el Gobierno Central ha recurrido la Ley sobre el fracking del Gobierno de Cantabria ante el Tribunal Constitucional, para intentar su derogación y así poder ejecutar en Cantabria una política energética que claramente apuesta por la técnica del fracking, sacrificando los recursos naturales de nuestra Comunidad Autónoma y la salud de los ciudadanos.
La presentación de un recurso de inconstitucionalidad sobre una Ley aprobada en el Parlamento de Cantabria, de forma unánime por la totalidad de los partidos políticos con representación, supone un intrusismo en la soberanía de la cámara parlamentaria representativa de todos los cántabros.


COMUNICADOS DE PRENSA DE LA CAMPAÑA CONTRA EL FRACKING EN CANTABRIA: